Etiquetas

, , , , , , , ,

Entre los kilos de emails ‘raros’ que llegan rutinariamente al buzón de correo del periódico, me he entretenido un rato largo (que no lo tengo) con uno, digiriéndolo. Quizá te lo hayan rebotado también a tí. Se trata de un texto que no ha escrito José Luis Sampedro, aunque se lo atribuyen en algunas páginas al veterano economista. Sin embargo, cuando la ‘comida’ está rica y alimenta, importa poco quién la haya cocinado, y este plato ofrece unas reflexiones y conceptos muy apetitosos. Un potingue nutritivo para la cabeza que arranca con un “Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros”. Como para no seguir leyendo, y asintiendo, claro…

Se lo digo así, de entrada, porque sé que nunca va a leerme, como nunca lee usted libros, ni nada más que periódicos deportivos como usted mismo ha confirmado, jactándose, como buen español de ser un ignorante. No se engañe, por eso lo han votado tanta gente. Perdonen los demás el exabrupto, pero es que está demostrado que somos lo que nuestros padres nos han educado, y si usted y sus ministros son como son, es porque sus madres muy bien no lo han hecho. A pesar de los colegios de pago, de pertenecer a la oligarquía de épocas dictatoriales, etc.

No es un mal párrafo inicial, engancha, y deja claro que a este redentor de la derecha (que en campaña electoral prometía hacer “lo que hay que hacer”, al tiempo que desarrollaría “una política económica como dios manda”) le importa poco “lo que debe importarle”. Eso sí, sufre, sufre mucho, se angustia cuando no puede ver un partido de tenis del Nadal porque está en un avión volando a Polonia para disdrutar de un encuentro de la selección de fútbol, mientras el país se va colocando los manguitos y va pidiendo ¡socorro!… Mejor avanzo, rápido, y salto hasta…

Cuando llegó la crisis del 29 y la posterior recesión mundial en los 30, en un país tan poco sospechoso de socialista, comunista o lo que ustedes quieran, como EEUU, decidieron adoptar una cosa llamada New Deal, que consistió, entre otras cosas, en subir los sueldos y bajar las horas de trabajo. Como consecuencia, había más puestos de trabajo para cubrir esas horas de menos, y los que salían de su trabajo lo invertían en consumo, lo que reactivó la economía y permitió al país dar un definitivo empujón hacia arriba para salir victorioso de una Guerra Mundial que libró en tres continentes.

¿Así de sencillo? Supongo que no, pero si me dan a elegir, mejor esta vía generosa (hay un dicho que dice ‘dinero llama a dinero’) que la de los tijeretazos y el ahorro extremo. Invirtamos el dinero público que no tenemos en crear industrias, abrir fábricas (tanto punteras como para el autoconsumo más básico), no para reurbanizar una y otra vez calles y plazas o para costear administraciones inútiles y a toda su maraña de seudopolíticos y asesores colocados a dedo (ahí entran el Senado, las diputaciones o los mismos parlamentos regionales de autonomías que nunca lo debieron ser). Que me caliento… Sigo, sigo transcribiendo literalmente algunos párrafos o partes subrayables de dicho post ajeno que me han llegado hondo… no me detengo más.

Usted miente, señor Presidente, y es sumamente peligroso. Porque el anterior era un inútil, pero usted es un pirómano en mitad de un incendio. El otro creía vivir en el País de las Maravillas y usted nos está sumiendo en el País de los Horrores. Toda política fiscal que no se base en la generación de riqueza, toda medida relativa al empresariado que no atienda prioritariamente a las empresas que cotizan más del 60% de sus ganancias en forma de sueldos e impuestos en España (…), todo lo que no sea alumbrar un futuro basado en la investigación y no en el trabajo precario, es destruir el futuro del país. A usted y sus secuaces se les llena la boca diciendo que hay que fomentar el emprendedorismo, y en lugar de ello desarrollan un plan basándose en los ideales especulativos de los dirigentes de la CEOE cuyo historial de empresas arruinadas por la especulación de la que ellos salen indemnes mientras el Estado se hace cargo de los parados que dejan es absolutamente bochornosa (…)

Al darle el hachazo que usted le ha dado a la investigación nos condena a ser un país de camareros, portaequipajes, y por supuesto de trabajadores poco o nada cualificados que trabajemos para empresas extranjeras a sueldos miserables mientras tenemos la moneda de los países con mejor calidad de vida. Si seguimos en el euro es para vivir como ellos, no para que ustedes nos hagan vivir como en Botsuana con precios de París.

Usted no le dice a la gente que estamos metidos en una III Guerra Mundial cuyas armas no son de fuego, sino que tienen a forma de experimentos socio-económicos, donde los tanques son agencias de calificación de la deuda, donde los países utilizan a los ciudadanos para intereses ajenos a estos, y donde, al final, la gente está muriendo y sufriendo, como en cualquier guerra. Usted nos dice que es bueno meter a cuarenta alumnos por clase, que es bueno que haya menos profesores, menos médicos, menos atención sanitaria, y a veces pienso que simplemente usted es gilipollas, que no puede ser que actúe con maldad. Y créame, lo sigo pensando. Los malos seguramente son otros, usted no tiene la inteligencia suficiente para darse cuenta de todo eso. Sí la tiene, en cambio, para saber que todo esto puede traer revueltas sociales, agitación en la calle. Por eso va a aprobar una medida por la cual será terrorismo y condena criminal resistirse a la voluntad del Gobierno expresada en sus brazos de coerción, es decir, al policía. Como yo le estoy diciendo esto, seguramente me acusará de terrorismo por incitar a la gente a decirle a usted las verdades a la cara.

Solo le deseo que si algún día la sociedad se rebela, salimos a la calle, tomamos los poderes públicos, proclamamos una Asamblea Constituyente, convocamos un referéndum sobre la forma de Estado, disolvemos los partidos actuales y los obligamos a refundarse en partidos que atiendan a las ideologías políticas y no a las económicas, establecemos un sistema de elecciones realmente democráticas, nos salimos de la moneda alemana (llamada también euro) y establecemos pactos bilaterales con los países importantes, invertimos en educación e investigación. Si todo eso pasa y empieza con una mecha que la sociedad enciende. Si pasa y asaltamos su palacete en la Moncloa, ojalá usted esté ya camino del exilio en Berlín. O lo va a pasar mal. Muy mal.

Estos dos últimas parrafadas son para enmarcar. ¡Mamá!, ¡que han entrado en mi cabeza, que me han leído el pensamiento!. Que Aarón Reyes Domínguez, que es el autor de estas verdades verdaderas en su blog (deben escocer a tanto borrego suelto, pero amarrado) me ha escaneado muchas de mis íntimas ideas. Se podrá expresar Aarón con palabras más o menos gruesas (no percibo en ningún momento que difame a naide… pero aviso que no soy objetivo), mas en cuanto al contenido, a la crítica, al mensaje, al fondo… chiquillo, ¡lo has clavao!…

Cuando llegue ese día en el que tomemos la calle y demos bocaos… tiene que llegar ¿no?

(El muy recomendable texto completo se puede leer y comentar en su sitio original, http://elhombrebizantino.wordpress.com , y concretamente aquí: http://elhombrebizantino.wordpress.com/2012/04/22/el-presidente-del-pas-de-los-horrores/)

Y sigo recurriendo a lo (muy bien) escrito por otros.

Jose A. Pérez (a quien descubrí hace unas semanas en unas jornadas en Granada, pese al chicle) desvelaba días atrás la “versión descartada” del discurso del Rajoy un día después de confirmarse el ‘rescate’ de EspÁña (dicen que sólo de los bancos-ladrones-timadores, claro… pero entonces ¿por qué me van a subir el IVA otra vez?). Una comparecencia obligada por la presión y encaminada, esencialmente, a justificar de forma grotesca su injustificable viaje a un partido de fútbol de la Eurocopa. Un texto-ficción, el de Jose A. Pérez, que es la cruda realidad, esa que estos politiquillos mindundis y cortoplacistas esconden y embadurnan de eufemismos y palabros vacíos. Empieza con un…

Como todos ustedes saben, hemos sido rescatados. No ha sido fácil, dado que nuestra imagen en Europa es de un país corrupto y desorganizado que ha vivido una era dorada debido a las ayudas europeas y a la especulación.

Lee, lee conmigo esta reflexión final en la perorata que no-soltó este presidente mentiroso y de mentira, ansioso de volver a lo importante, al Marca…

(…) durante décadas, en España hemos potenciado la cleptocracia, la cultura del pelotazo y la corrupción en todos los estamentos sociales. También en el político. Todos los gobiernos han apostado por la burbuja, el pelotazo y la especulación. Por la picaresca y la ley del mínimo esfuerzo. Ni siquiera hemos sido capaces de llegar a pactos mínimos de pura responsabilidad institucional, como el de la educación. Ciertamente, son cuestiones que deberían avergonzarnos a todos como españoles, empezando por nosotros, los responsables políticos.

Si existieran seudopolíticos de estos profesionales con algo de esa vergüenza, se habrían tirado por los bloques hace tiempo…

(El igualmente recomendable texto completo se puede leer y releer en su sitio original: http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/06/11/discurso-de-rajoy-version-descartada/)